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Posted on 5 Aug 2016 in Actualidad de la región, Administrador Apostólico, Discursos y entrevistas, Política y sociedad, Transparencia

Mons. Pierbattista Pizzaballa: “Tenemos que crear una mentalidad para la paz”

Mons. Pierbattista Pizzaballa: “Tenemos que crear una mentalidad para la paz”

 

JORDANIA – En una entrevista realizada por el Centro Católico de Estudios y de Medios de Comunicación al administrador apostólico del Patriarcado Latino, el arzobispo electo Pierbattista Pizzaballa, dijo que en su calidad de administrador apostólico, tiene la responsabilidad de toda la Iglesia. Él señaló “si usted mira lo que está pasando en todo el Oriente Medio y ve la realidad en Jordania, entonces tenemos que estar muy felices y agradecidos. Tenemos que agradecer al Señor y a la Casa Real por supuesto. Las relaciones entre los diferentes grupos religiosos, musulmanes y cristianos, son serenas. Esta es una situación muy positiva y tenemos que dar las gracias al Señor por eso”.

 

Él pidió a los obispos que tienen fuertes relaciones con las otras Iglesias en el mundo, para explicar muy bien cuando van al extranjero, que la situación en Jordania es segura y destacó que el turismo religioso trae buenas oportunidades para muchos, como cuando hay puestos de trabajo, hay prosperidad económica que trae beneficios a la sociedad en su totalidad.

A continuación, el texto de la entrevista:

 

¿Qué significa ser un administrador del Patriarcado Latino? ¿Y cuáles son las responsabilidades de este cargo?

Mons. Pierbattista Pizzaballa: El administrador apostólico es una terminología inusual en la Iglesia latina, y tiene varios propósitos. En este caso, el administrador tiene la tarea de preparar la Iglesia del Patriarcado Latino de Jerusalén en un futuro próximo y crear las condiciones para el nombramiento del próximo patriarca. El papel del administrador apostólico es similar a la de cualquier otro obispo en la Iglesia.

 

Usted ha sido un custodio de Tierra Santa desde hace varios años. Ahora usted es un obispo y un administrador nombrado por el papa Francisco, ¿qué significa para usted ser un obispo en Tierra Santa en estos días?

Mons. Pierbattista Pizzaballa: Sigo siendo parte de la Iglesia de Jerusalén, ciertamente con un papel diferente. Como custodio de Tierra Santa, tenía responsabilidades para una parte de la Iglesia. Ahora, tengo responsabilidades para toda la Iglesia, por supuesto, junto con todos los demás y no sólo yo, sino que con los demás obispos, en un contexto más amplio. Ahora tengo que tener en mi corazón y en mi mente todas las realidades, las ricas realidades de la Iglesia en Jordania y toda la Tierra Santa.

 

 

Ahora se encuentra en Jordania, un país que goza de una buena convivencia social. ¿Qué significa Jordania para usted?

Jordania es como todos los lugares, donde hay vida hay problemas. Pero, como usted ha dicho, la vida de la Iglesia es rica. La Iglesia tiene muchas actividades, muchos movimientos y muchos grupos. Tenemos que mejorar estas actividades, coordinarlas y tomarnos el tiempo para progresar, a fin de seguir hacia la prosperidad de la hermosa sociedad cristiana, lo que es nuevo en Oriente Medio. Cuando uno viaja a Jordania, uno se da cuenta de los problemas del país, aunque en Jordania la situación sigue siendo estable, tranquila y serena. En cuanto al futuro, tenemos que fomentar esta tendencia.

 

¿Qué se puede decir acerca de las relaciones entre cristianos y musulmanes?

Mons. Pierbattista Pizzaballa: Si observamos lo que está sucediendo en Oriente Medio y luego miramos la realidad en Jordania, entonces tenemos que estar muy felices y agradecidos. Tenemos que dar gracias al Señor y a la Casa Real por supuesto. Las relaciones entre los diferentes grupos religiosos, musulmanes y cristianos, son serenas. Esta es una situación muy positiva y tenemos que agradecer al Señor por eso.

 

¿Qué ha ofrecido la Iglesia a los refugiados?

Mons. Pierbattista Pizzaballa: Otro aspecto importante de la vida de la Iglesia, es el efecto que ha causado en los últimos años en Jordania, en particular, con relación a los refugiados. Jordania, después de todo, es un pequeño país que ha estado recibiendo millones de refugiados de Irak y Siria, y esto se agradece. Esto también se aplica a los cristianos, la Iglesia, Caritas y la otras instituciones vinculadas con la Iglesia. La Iglesia da la bienvenida a todos los refugiados, especialmente los cristianos, lo cual es muy importante. Yo agradezco a la Iglesia, ya que se ha convertido en un punto de referencia importante para la vida de millones de refugiados en Jordania.

 

¿Cuáles son los planes y proyectos que desea continuar o comenzar, después de haber asumido su nueva posición?

Mons. Pierbattista Pizzaballa: No he venido para emprender una revolución. Estoy aquí simplemente para organizar un poco más la vida de la Iglesia, que ya está organizada. Lo primero que se debe hacer, es llevar a cabo el diálogo, de escuchar, de comprender, de ver y de estar en contacto con el clero y los sacerdotes, con el fin de organizar conjuntamente la siguiente etapa.

 

¿Tiene un papel a desempeñar en relación con el turismo religioso en Tierra Santa?

Mons. Pierbattista Pizzaballa: El papel de la Iglesia, y en especial el del obispo, es muy importante para el turismo religioso. Los países occidentales tienen miedo de venir aquí porque piensan que todo es muy difícil, mientras que la situación es totalmente diferente. Nosotros, los obispos, que tenenos fuertes relaciones con las otras Iglesias en el mundo, tenemos que explicar muy bien cuando vamos al extranjero que la situación es segura. También es importante para ellos, en primer lugar, caminar en los pasos de Jesucristo. También es importante fomentar el proceso de paz en Oriente Medio, en Jordania y en Tierra Santa porque el turismo religioso trae buenas oportunidades para muchos, porque cuando hay puestos de trabajo, hay prosperidad económica que trae beneficios a la sociedad en su conjunto.

 

¿Cuáles son sus esperanzas de paz entre Israel y Palestina, en primer lugar, y luego en la región, incluyendo a Irak y Siria?

Mons. Pierbattista Pizzaballa: Sé muy bien que la paz entre Israel y Palestina, en Irak y Siria, parece tan distante y difícil. Pero nosotros, los religiosos y hombres de Dios, debemos perseverar, en primer lugar, en la oración por la paz y también para crear la mentalidad de la paz. Tenemos que hacer todo lo posible para alentar a los líderes políticos en Tierra Santa, para ofrecer un futuro pacífico a todas las generaciones.

 

¿Qué papel puede jugar Jordania para la paz?

Mons. Pierbattista Pizzaballa: Jordania juega un papel clave. Todos los países tienen enemigos, mientras que Jordania es un país que está en diálogo con todos los países de Oriente Medio. Por lo tanto, la Casa Real de Jordania es muy importante, ya que ayuda a los países a tener diálogo y a unirse. Este es el único lugar donde cada uno puede encontrar la libertad y la paz. Se trata de un contexto único que debemos cultivar.

 

Fuente: Abouna.org