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Posted on 12 Apr 2016 in Actualidad local, Política y sociedad, Transparencia

Una donación de la realeza para restaurar la tumba de Cristo

Una donación de la realeza para restaurar la tumba de Cristo

 

AMÁN / JERUSALÉN – El 10 de abril de 2016, Su Majestad el Rey Abdullah II de Jordania, anunció por decreto real su decisión de financiar la restauración de la tumba de Cristo, en la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén.

La Corte Real informó al Patriarcado ortodoxo de Jerusalén sobre la “makrumah” del rey (Donación de la Realeza), en una carta dirigida a Su Beatitud Teófilo III, el 10 de abril. El patriarca ortodoxo alabó la generosidad del rey Abdullah, recordando cómo Su Majestad siempre ha sido y seguirá siendo el fiel guardián y custodio de los Lugares Santos musulmanes y cristianos de Jerusalén.

Durante la Semana Santa, el Patriarcado ortodoxo de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa, habían emitido la decisión de que la tumba de Cristo, en la Basílica de la Resurrección en Jerusalén, sería restaurada poco después de las solemnidades de la Pascua ortodoxa. Un estudio científico realizado anteriormente, mostró que el lugar tiene graves problemas de humedad relacionados con la “condensación del aliento de los visitantes”, sino también con la oxidación, debido al humo de las velas.

La restauración es posible gracias a un acuerdo alcanzado entre las tres principales denominaciones (griegos ortodoxos, latinos y armenios) que coexisten en la basílica.

Obispo William Shomali, vicario patriarcal latino de Jerusalén, acogió con satisfacción la decisión del rey Abdullah: “Esta es una excelente noticia, la noticia de un carácter altamente simbólico, ya que el Santo Sepulcro es el lugar más sagrado para los cristianos de todas las confesiones. Esta decisión demuestra la bondad del rey hacia los cristianos y su constante preocupación por preservar la herencia del cristianismo, incluyendo su papel de fiador de los Lugares Santos, cristianos y musulmanes de Jerusalén, según el acuerdo de Wadi Araba”.

La reciente “makrumah” o edicto real, es una prueba más del compromiso del rey Abdullah de los lugares cristianos y musulmanes de la ciudad tres veces santa. El montaje del templo, “Haram al-Sharif,” donde el acceso está regulado por un status quo que la ha colocado bajo la jurisdicción y administración del Waqf de Jerusalén de Jordania, también es un emblema del papel de Jordania en la protección de los Lugares Santos.

En cuanto al Santo Sepulcro, la parte que se va a restaurar, el edículo, es el lugar de la sepultura y la resurrección de Cristo, se ha mantenido intacto desde 1947, cuando los ingleses pusieron vigas de soporte de acero para iniciar una restauración que nunca se llevó a cabo. La renovación histórica, a expensas personal de Su Majestad, estará a cargo de un equipo griego, dirigido por la profesora Antonia Moropoulou de la Universidad Técnica Nacional de Atenas.

Myriam Ambroselli