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Posted on 10 Jun 2014 in Historia, Orden del Santo Sepulcro

Lazos de Portugal a la Tierra Santa

Lazos de Portugal a la Tierra Santa

R_merin_schreibend-300x279NOTA HISTORICA – La conexión de Portugal a la Tierra Santa se remonta a los inicios de la formación del Condado Portucalense en 1095, luego transformado en el reino independiente de Portugal.

Hay un sinnúmero de hechos que dan fe de la importancia de esta conexión, comenzando por el símbolo nacional encarnado en la primera bandera de Portugal, utilizada en la batalla para su formación, dirigida por Don Afonso Henriques, representada por un escudo blanco con una cruz azul, precisamente la misma cruz que aparecía en la bandera de su padre, el Conde Don Henrique de Borgoña que izó en 1103, en la Tierra Santa.écusson-portugal-150x150

La propia conquista de Lisboa en 1147 y las de Alvor y Silves en 1189, dieron lugar a las acciones militares relacionadas con la Tierra Santa, que sólo fueron posibles, gracias al apoyo de la expedición de la segunda y la tercera cruzada en el Oriente.

Pero las raíces de los lazos con la Tierra Santa, en verdad, tienen su origen en el espacio de que, antes de la fundación de su nacionalidad llegó a formar parte del territorio portugués, como lo demuestra el informe de Egeria, en su Itinerario de Braga a los Lugares Santos del Próximo Oriente, en los años lejanos de 381-384, por no mencionar muchos otros ejemplos elocuentes, durante este período, como en el siglo V, el Presbítero bracarense Avito, que pasó a residir en Jerusalén y mantuvo correspondencia con San Jerónimo, o el de su compatriota Pablo Orosio que a camino de Jerusalén, vivió dos años junto a San Agustín y más tarde también junto a San Jerónimo, y fue invitado por el Obispo Juan de Jerusalén, para el Sínodo que se reunió en esa ciudad santa para discutir sobre las doctrinas pelagianas.

En el contexto de los contactos religiosos y culturales entre las futuras regiones del norte de Portugal y la Tierra Santa, se recuerda la interesante Crónica de su Peregrinación a los Lugares Santos de Idácio, el Obispo de Chaves y el ejemplo de San Martín de Dume y Braga, quien respondió en Dume y de ahí para todo el noroeste peninsular, el modelo de la vida monástica que se observó en Palestina, no olvidando la peregrinación entre julio de 1104 y mayo de 1108 de Don Mauricio Burdino, Obispo de Coimbra y más tarde la de su sucesor Don Gonzalo, que a camino de Jerusalén trajo las reliquias de San Pedro y San Pablo desde Roma y Constantinopla.

Entre gentes anónimas y notables que fueron de Portugal a la Tierra Santa, merecen una mención especial San Teotonio, nacido en Valença do Minho en 1082, después de su ordenación como sacerdote, fue nombrado párroco de la Iglesia de Viseu. Hizo dos peregrinaciones a la Tierra Santa, estableciendo ahí una profunda relación de amistad con los Cánones Regulares del Santo Sepulcro y que en el regreso de la segunda peregrinación, fundó el Monasterio de la Santa Cruz, en Coimbra.

Muchos otros ejemplos podrían citarse a este respecto, como la presencia en Jerusalén del Maestro de Avis en el siglo XIV, y la del Infante de las Siete Partidas, Don Pedro en 1418, o de algunos franciscanos portugueses que llegaron a ser guardianes del Santo Sepulcro en Jerusalén, como fue el caso de Fray Antonio de Monsanto y Fray Fernando Ribeiro, recordando también el Fray Pantaleón de Aveiro que en el siglo XVI, escribió en estilo casi periodístico, la “Ruta de la Tierra Santa y sus particularidades”.

Además de las frecuentes peregrinaciones que con mayor y menor dificultad, los portugueses, con el tiempo, siempre han estado en la Tierra Santa, consta entre las marcas de su presencia en Portugal, la importancia de las reliquias que fueron traídas desde ahí que constituyeron un incentivo para la profundización de la fe, sino también de la memoria viva en Portugal de aquella región. Existen numerosas situaciones documentadas como la “Madera de la Santa Cruz” donada el 19 de marzo 1099 a la Catedral de Coimbra o la Cruz de Oro adornada con piedras del Santo Sepulcro y del Monte Calvario que fue ofrecida a esta misma catedral, de acuerdo a la información del año 1180 y que consta en el Libro Negro del Cartulario de la Catedral de Coimbra. Pero también la presencia activa en el país de Órdenes Militares con origen en la Tierra Santa como la de los Templarios, de San Juan del Hospital de Jerusalén y la Orden del Santo Sepulcro, se mantuvieron bien vivas entre nosotros, la conexión a aquellos territorios del Próximo Oriente, durante siglos.

autel-Vierge-2-150x150En conclusión, se observa que Portugal está también simbólicamente presente en la Tierra Santa. En efecto, más allá del raro privilegio de existir en la Basílica del Santo Sepulcro junto al Calvario, un altar con la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, ofrecida en 1778 por la Reina Doña María I, muchas otras piezas, en la actualidad de valor incalculable fueron donadas en el siglo XVIII por el Rey Don Juan V a varios santuarios de la Tierra Santa, una acción mixta de diplomacia y fe, cuyo monto fue calculado en alrededor de 200 mil cruzados, grandísima importancia para la época. La exposición realizada en Versalles, el año pasado sobre el “Tesoro del Santo Sepulcro – Regalos de las Cortes Europeas a Jerusalén” tuvo como una de las piezas de más importancia, un candelabro de oro macizo ofrecido por este monarca.

También en el Santuario de la Anunciación en Nazaret, Portugal figura con gran destaque, a través de un gran panel de azulejos, dentro de la Basílica, representando a Nuestra Señora de Fátima y ​​otro en el exterior, también en azulejos portugueses, ofrecido en 2012 por la Lugartenencia de Portugal de la OCSSJ, representando a Nuestra Señora de la Concepción, Reina y Patrona de Portugal. Dentro de las instalaciones del Patriarcado Latino de Jerusalén, hay un retrato de un pintor anónimo, representando al Santo Condestable, Don Nuno Alvares Pereira, ofrecido por la misma Lugartenencia en 2010, gracias a la generosidad de SS.AA.RR. los Duques de Bragança, puesto ahí por orden de Su Beatitud Mons. Fouad Twal.

En 2014, el Patriarca Latino de Jerusalén, Mons. Fouad Twal viaja a Portugal, con motivo de las celebraciones del 13 de mayo en el Santuario de Nuestra Señora de Fátima, quien presidió, y que fue recibido por una multitud fervorosa de más de 300.000 fieles. También fue condecorado por el Presidente de la República Portuguesa, con la Gran Cruz de la Orden del Mérito.

La presencia de Portugal en los caminos de la Tierra Santa se sigue sintiendo, a través de miles de portugueses que anualmente peregrinan ahí, siguiendo el ejemplo de sus antepasados ​​de Braga, incluso antes de la formación de Portugal, se constituyeron como los primeros a hacerlo, desde el extremo occidental de Europa.

Lugartenencia de Portugal – OCSSJ
Mayo de 2014