Pages Menu
Categories Menu

Posted on 1 Jun 2014 in Iglesia, Papa - Tierra Santa 2014

Mañana Interreligiosa del Papa Francisco

Mañana Interreligiosa del Papa Francisco

Pape-à-lesplanadeJERUSALÉN – Al llegar a Jerusalén, el 25 de mayo de 2014, para un encuentro ecuménico en el Santo Sepulcro, el Papa Francisco continuó su peregrinación a Jerusalén, el lunes 26 de mayo, con una visita al Monte del Templo y al Muro de los Lamentos, antes de encontrarse con dos rabinos.

Temprano esta mañana, el Papa Francisco fue recibido en el Monte del Templo, el tercer lugar más sagrado del Islam Sunita, para una reunión con el Gran Mufti de Jerusalén. También estaba presente, el Príncipe heredero de Jordania, Ghazi bin Muhammad, ya que la zona está bajo la jurisdicción del reino hachemita. En un discurso politizado, el Gran Mufti dio la bienvenida al Santo Padre a Palestina, en el lugar muy codiciado por los judíos y por Israel.

El Papa, contento de reunirse con los musulmanes, centró su discurso sobre Abraham que unió a las tres religiones monoteístas en la Tierra Santa. Sus palabras instaron a todos a no abandonar la búsqueda de Dios, “Nunca podemos considerarnos autosuficientes, dueños de nuestra vida; no podemos limitarnos a quedarnos encerrados, seguros de nuestras convicciones. Ante el misterio de Dios, todos somos pobres, sentimos que tenemos que estar siempre dispuestos a salir de nosotros mismos, dóciles a la llamada que Dios nos hace, abiertos al futuro que Él quiere construir para nosotros.”

Una llamada, sin duda, a fomentar el diálogo interreligioso y así servir a todos los cristianos, los musulmanes y los judíos, la búsqueda común de Dios.

El Papa Francisco también llamó a todos a buscar la paz por lo que el nombre de Dios no puede ser explotado para justificar la violencia.
Pape-au-Mur-300x200Unos minutos más tarde y unos pocos metros más abajo.
Inmediatamente después, el Papa Francisco fue a los pies del Muro de los Lamentos. Poniendo las manos en la pared, el Santo Padre hizo una reflexión por unos momentos, antes de dejar un mensaje entre las piedras del Muro, el principal santuario de los judíos. Parece que este mensaje es la Oración del Señor en español, su lengua materna, él se tomó el tiempo para leerlo y recitarlo delante de la pared.

El Papa también sorprendió al dar un bonito y honesto abrazo a sus dos amigos argentinos que lo acompañaban: El Rabino Abraham Skorka, visiblemente emocionado y el profesor musulmán, Omar Abboud quien, visitando el santuario judío, hizo un importante gesto político y religioso. Un trío, que da una imagen que el Papa intenta defender en su discurso: Los hombres deben amarse y respetarse, independientemente de su religión, e incluso en el nombre de su religión.

Después de la dimensión ecuménica del domingo, el Papa Francisco puso un mayor énfasis en la dimensión interreligiosa. Esta pequeña mañana, más religiosa que política, termina pronto y luego, el Papa fue a la tumba de Herzl, el fundador del movimiento sionista y a Yad Vashem.

Pierre Loup de Raucourt