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Posted on 21 May 2014 in Discursos y entrevistas FT, Patriarca, Viajes FT

Patriarca Fouad Twal : Hay demasiados «comandos a distancia» en los conflictos del Medio Oriente

Patriarca Fouad Twal : Hay demasiados «comandos a distancia» en los conflictos del Medio Oriente

SB-Fouad-TWAL-2-201x300ENTREVISTA – 8 de Mayo de 2014. Entrevistado por el semanario portugués “Visão”, el Patriarca Latino de Jerusalén, de viaje en Portugal para presidir a las ceremonias del 13 de mayo en Fátima, hace un apelo a la oración por la paz en el Medio Oriente y se refiere a las dificultades y los desafíos de la comunidad cristiana en la Tierra Santa.    

Preside a las ceremonias del 13 de mayo, en Fátima. ¿Qué mensaje lleva a los peregrinos?

Pretendo llevar el saludo que el Señor dio a sus discípulos cuando se les apareció por la primera vez después de Su Resurrección: «La paz esté con Vosotros». Esa paz que esperamos en la Tierra Santa hace tantos años. Vengo también a Fátima a implorar sus oraciones y la intersección de la Virgen por su Patria terrena: Jerusalén.

Diez días más tarde, recibe al Papa en Jerusalén …

El Papa Francisco va a Jerusalén para celebrar la visita del Papa Pablo VI en 1964 y su encuentro con el Patriarca Atenágoras. Queremos sacar el máximo provecho de su visita y garantizar para que no nos conformemos con la simple puesta en escena de la visita: Tenemos que leer y meditar sus palabras, descubrir el mensaje que nos quiere transmitir y transformarlo en un programa de vida.

¿El Papa será recibido en una tierra de creciente extremismo?

El Medio Oriente vive un período de violencia. La cultura de la violencia es devastadora, pero están naciendo las reuniones de diálogo encaminadas a evitar o erradicar la violencia. Todos deben participar en este esfuerzo.

 Pedimos al occidente y a la comunidad internacional que dejen de enviar y la venta de armas y a los amigos de la Virgen de Fátima, pedimos que interceda por nosotros en la oración. El Señor es el dueño de la historia y creemos que un día, la Paz y la Justicia tendrán la última palabra. Estoy seguro de que el Santo Padre irá a apelar para una mayor justicia y paz.

No se puede decir que es una tierra de extremismos la que recibe al Papa.

¿La paz se aprende en la escuela?

La paz, ante todo, es un don de Dios, confiado a los hombres que tienen que trabajarla y alcanzarla. Se trata de una tarea de gran corazón, que debe ser aprovechada por los gobiernos y las iglesias. En la escuela, se enseña que el hombre debe vivir en paz, porque nos enseñan el horror y la devastación que las guerras hicieron a lo largo de la historia. Pero hay muchos otros lugares de aprendizaje – o de no de aprendizaje. La paz se aprende en la calle, en los lugares de oración, en la familia. Unos reciben una educación para la paz, otros para el odio y la violencia. Es difícil de contrarrestar una educación que se recibe, por ejemplo, del propio padre.

¿Cómo viven hoy los cristianos en Jerusalén?

Los cristianos locales hoy en día son una parte integral de su gente, el pueblo palestino. Ellos sufren y juntos desean tener un Estado independiente, de acuerdo con las leyes internacionales. Vivir en la Tierra Santa es aceptar la dimensión dramática de Jerusalén – esa ciudad santa que hizo llorar a Jesús – no olvidando que también somos la Iglesia de la Resurrección, de la alegría y la esperanza.

La libertad religiosa: ¿Realidad o quimera?

La libertad de culto en la Tierra Santa existe: Tenemos el derecho de ir cada día a nuestras iglesias, a tocar las campanas, manifestar nuestra presencia a través de procesiones o reuniones. La libertad religiosa, a veces, se ve limitada cuando los fieles dejan de tener acceso a Jerusalén por razones de seguridad.

Sobre la libertad de conciencia, aún no hemos llegado allí. También es una cuestión de cultura.

¿El cristianismo en el Medio Oriente está en vías de desaparecer?

Nada de eso. El cristianismo, sobre el peso de la cruz y la persecución, se purifica. Hay cristianos que se marchan, pero hay otros por venir. No tenemos derecho a tener miedo, si creemos las palabras del Maestro: “No tengáis miedo (…) Yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo”. Por el contrario, los cristianos ven protección y refugio en su Iglesia.

 ¿Qué opina desde Jerusalén, sobre los conflictos que afligen al Medio Oriente?

Hay demasiados “comandos a distancia” que agitan o calman los conflictos en el Medio Oriente desde el exterior. Se trata de una política intencional. Los pueblos del Medio Oriente no son libres de decidir su propio destino. La guerra en Siria es un signo de una política ciega, que no mide las consecuencias de una acción militar y los daños que la guerra causa a un pueblo. Es una política que sólo destruye, no construye y no garantiza el futuro de su país.

¿Qué papel podría tener el Papa en el proceso de paz y el diálogo entre las religiones?

Se trata de una visita pastoral realizada por un hombre de paz, de diálogo y oración que, sobre todo, va a celebrar el encuentro ecuménico de 1964. Pero su dimensión política, no se puede descartar. Creemos que Su Santidad logrará manifestarse en gestos que nos pueden sensibilizar, somos nosotros los que diariamente somos afectados por los problemas de la ocupación, del libre acceso a los lugares santos, de la separación de las familias y del derecho a una vida normal.

En cuanto al diálogo interreligioso, el Santo Padre dejará un mensaje de caridad e unidad y, creo, que él va a construir un puente entre las tres religiones abrahámicas o reforzarlas. Por cierto, caminará acompañado de un Rabino y un Imán.

¿Cómo ve la definición del estatuto de Jerusalén y el acceso de los cristianos a la Ciudad Santa?

Tenemos que garantizar que todos los creyentes – cristianos, judíos o musulmanes – puedan acceder libremente a Jerusalén para orar. Algunos, a veces, pueden ver la ciudad de lejos, pero no pueden entrar por causa de un muro que se interpone en su camino. Ya los creyentes que vienen de todo el mundo pueden llegar con gran tranquilidad.

¿El legado de las Cruzadas tiene peso en su ministerio cotidiano?

Las ruzadas fueron lanzadas originalmente para permitir que los cristianos tuvieran acceso a los lugares santos ocupados por los musulmanes. Es pasado y no es un asunto que se hable hoy. Mi ministerio actual es mantener viva la Palabra de Dios en la tierra donde Jesús murió y resucitó. Esto requiere una atención especial sobre la protección de los lugares sagrados, para que hombres y mujeres de todo el mundo puedan seguir viniendo a la ciudad de peregrinación.

 Y, 70 años después de la Segunda Guerra Mundial, ¿siente el peso de otros legados de interferir en sus relaciones con la comunidad judía?

Nuestras relaciones con los judíos no serán normales, mientras dure la ocupación militar israelí, que afectan tanto al ocupante como al ocupado. Mientras dure el conflicto palestino-israelí, no habrá paz, como aún falta confianza mutua. Queremos una convivencia pacífica, pero aún estamos lejos de tener una vida normal. Aspiramos a vivir en paz como buenos vecinos, en lugar de vivir para siempre como enemigos.

La solución justa y buena para todo el mundo es la creación de dos Estados soberanos con fronteras bien definidas, una solución para los refugiados palestinos y resolver finalmente el estatuto de Jerusalén.

¿Cómo funciona el intento israelí de distinguir entre palestinos, cristianos y musulmanes?

El proyecto es considerar que los cristianos no son árabes, por lo tanto no hacen parte del pueblo palestino. Hay un deseo de alcanzar nuestra identidad, lo que no es aceptable. Nadie nos puede obligar a ser lo que no somos. Este intento es peligroso porque puede causar una división entre los cristianos y los musulmanes, dentro del mismo pueblo. Es la paz que se ve amenazada.

Para Amartya Sen, un hombre pobre no es un hombre libre. ¿Está de acuerdo?

Dada la situación en Palestina, me siento tentado a estar de acuerdo. Un país cuya economía no es independiente, difícilmente puede pretender la independencia política. Tiene los pies y las manos atadas. Pero al mismo tiempo, no existe en el mundo una persona pobre que no tenga nada que dar y una persona rica que no necesita de nada. El que da, incluso en condiciones de pobreza extrema, es libre de dar.

Para concluir, quiero invocar la intercesión de la Virgen de Fátima por su patria terrena, para que nazca en el corazón de cada hombre un espíritu de caridad, de compartir y de solidaridad. Y para elevar la buena voluntad de los hombres que promuevan la paz.

Entrevista realizada por Inês Rapazote  (VISÃO)