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Posted on 28 Apr 2013 in Diócesis, Escuelas

Entrega de diplomas en la escuela de la Sagrada Familia de Gaza

Entrega de diplomas en la escuela de la Sagrada Familia de Gaza

Gaza-diplome-article-300x227GAZA.- El lunes, 22 de abril de 2013, Mons. Marcuzzo, acompañado del padre Hizajin, director general de las Escuelas del Patriarcado de Palestina e Israel, asistió a la entrega de diplomas a los alumnos del colegio de la Sagrada Familia, la mejor escuela de Gaza. Noticia de este acto tradicional y solemne.

La Escuela de la Sagrada Familia de Gaza, del Patriarcado Latino de Jerusalén, llevó a cabo el lunes, 22 de abril, la tradicional entrega de diplomas a los alumnos de último curso de secundaria y la inauguración de su nueva gran sala de actos. Este acto de graduación (“Haflat Takhrij”, como se le llama con simpatía) aún conserva un aire mágico en las escuelas de Tierra Santa y del Patriarcado. Muchos esfuerzos se dedican a la preparación de esta ceremonia. El patriarca o alguno de sus vicarios jamás faltan a este encuentro solemne y pastoral, de importancia civil y cultural.

Este año, ni el patriarca Twal, ni el vicario patriarcal para Palestina, Mons. Shomali, pudieron asistir debido a otros compromisos urgentes; así que fue Mons. Marcuzzo, vicario patriarcal para Israel, quien se desplazó a Gaza. Lo acompañaba el padre Faysal Hijazin, director general de las Escuelas del Patriarcado en Palestina e Israel; el padre Humam Khzouz, ecónomo general del Patriarcado; y una pareja de voluntarios de Tierra Santa, el español don Jaime Méndez de Vigo y la princesa alemana Monika zu Löwestein. Fueron recibidos en el cruce de Erez por el padre Jorge Hernández, I.V.E., párroco y director de la escuela, y por sus colaboradores de la parroquia y el colegio. Ya, en la escuela, situada en el barrio de Al-Rimal, la subdirectora y organizadora de la fiesta, Nevine Hakurah Ghattas, y todo el personal docente recibieron a la delegación patriarcal, con músicas y fanfarrias de los exploradores. La situación general era tranquila y nada entorpeció la llegada, excepto, por supuesto, las esperas interminables y los muchos controles, pese a la coordinación previamente preparada.

Entre los invitados se encontraban, por supuesto, los padres y amigos de los graduados, el personal de la escuela al completo, las religiosas del Verbo Encarnado, las hermanas del Rosario, las hermanas misioneras de la Caridad, el equipo de proyectos del Patriarcado, los responsables locales de Cáritas, los responsables de la misión pontificia y Muna Walid Shekheiber, subdirectora de la escuela Deir al-Latin. Se invitó a los funcionarios del Ministerio de Educación.

La reunión, que tuvo lugar en el nuevo salón de la escuela, construido recientemente en el cuarto piso, con el generoso apoyo de la Fundación Juan Pablo II, se desarrolla de forma tradicional con los himnos nacional palestino y pontificio, la lectura de unos versos de la Biblia y el Corán (recitados por niños del colegio), las palabras de los responsables, las inevitables y siempre hermosas dabkat y, por supuesto, la entrega de diplomas, ordenada por el profesor Abdalá Judeh. Un detalle interesante que no se ve normalmente en las otras escuelas es que cada estudiante venía a recoger su título junto con sus padres.

Perseverancia y excelencia pese a las dificultades

Los estudiantes que han terminado la secundaria y quieren hacer el tawjihi ‘elmi (bachillerato jordano de ciencias) son 17. Esta cifra parece baja en comparación con otras escuelas, pero, como indica el mismo Mons. Marcuzzo, “cuando se piensa que la escuela ha sido construida hace tan sólo diez años, y se recuerdan las trágicas circunstancias por las que Gaza ha pasado durante este tiempo muy difícil (Intifada, inestabilidad, guerras y divisiones), entonces, ese número se convierte en una fuente de alegría y profunda gratitud al Señor y a los responsables”. Y el obispo añade: “la calidad, por otra parte, compensa la cantidad. Es una escuela excelente; porque la escuela de la Sagrada Familia es, con los resultados oficiales del tawjihi en la mano, la mejor escuela en Gaza“.

Los estudiantes de esta escuela son 650 (hay 370 más en la otra escuela del Patriarcado en Gaza). La gran mayoría de los estudiantes es musulmana. De los 17 graduados de este año, cuatro son cristianos. Este porcentaje es ligeramente inferior al de años anteriores. Pero, como repiten los responsables del Patriarcado, “la Iglesia está siempre contenta por dar este servicio cultural, escolar, pedagógico y educativo, incluso a los no cristianos. Tiene un valor social, interreligioso y civil de gran importancia para el presente y el futuro de la Iglesia”.

Mons. Marcuzzo, en nombre de S. B. el patriarca, pronunció unas palabras. Luego, hablaron los padres Hijazin y Hernández, y el representante de los jóvenes graduados. Todos recordaron al padre Manuel Mussallam, fundador de la escuela y figura carismática y espiritual de Gaza desde hace muchos años. El padre Hijazin recordó los derechos humanos y el lema de las escuelas del Patriarcado de este año: “Por la justicia y la paz“. No dejó de referirse a algunos de los problemas con los que se enfrentan nuestras escuelas en Gaza. Se sabe, por ejemplo, que, a partir del próximo año, el ministerio quiere separar completamente en las escuelas a los chicos de las chicas, lo que provoca muchos problemas de espacio, de organización para los docentes y la educación.

Mons. Marcuzzo, por su parte, después de felicitar a los jóvenes y dar las gracias al personal de la escuela y a sus benefactores, los caballeros y damas del Santo Sepulcro, y a la Fundación Juan Pablo II por la construcción de la nueva planta, recordó la identidad y la misión de la escuela católica, sobre todo, en la particular situación de Gaza. Transmitió el “saludo de amor y de paz” del nuevo papa Francisco, con quien se reunió en Roma unos días antes. El solo nombre del papa Francisco provocó un espontáneo y largo aplauso.

En la ceremonia, se entregaron también distinciones al abogado Sharhabil Zaeem, por sus servicios legales y jurídicos; a la profesora Zuheyrah Muhareb por sus 25 años de enseñanza, y a Muhib Haddad por sus 25 años servicio a la parroquia y a la escuela, como conductor y guardián.

El Patriarcado Latino cuenta, además de esta escuela, con otra en Gaza, junto a la iglesia parroquial, la vieja “Madrasat Deir al-Latin”, que va desde preescolar a primaria. Y la Iglesia tiene también otra escuela completa, la de las Hermanas del Rosario.

De nuestro corresponsal

(Traducción del francés por Daniel Berzosa López, OESSH)

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