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Posted on 6 Mar 2013 in Diócesis, Noticias de la diócesis, Política y sociedad

Refugiados sirios: testimonio de un sacerdote del Patriarcado Latino

Refugiados sirios: testimonio de un sacerdote del Patriarcado Latino

oasisAMÁN – Ante el empeoramiento de la situación en Siria en los últimos meses, el Patriarcado Latino ha abierto sus puertas en diversos lugares de Jordania para acoger a los muchos refugiados sirios, uno de ellos es el Centro Nuestra Señora de la Paz en Amán. Publicamos el testimonio del P. Imad Twal, director del centro y  sacerdote del Patriarcado Latino de Jerusalén.

Los prófugos hablan la lengua de Jesús

¿Habéis leído en los periódicos las noticias sobre el imponente éxodo de familias sirias que huyen o a quienes se ha echado de sus casas, de sus pueblos, de sus ciudades? Buscan otros países que los acojan como huéspedes y les ofrezcan una casa. Algunos hablan arameo y oír el “Barokmur Abuna” (bendíganos, padre) en la lengua de nuestro Señor me permite comprender cuán cerca está su mensaje de amor y esperanza. En nuestro centro Our Lady of Peace (OLOPC) tratamos de vivirlo.

A partir de noviembre de 2012, OLOPC comenzó a acoger a hermanos y hermanas en Cristo provenientes de las ciudades sirias de Hasake, Latakia, Alepo y Damasco. Cristianos y musulmanes, en busca de un techo que los acoja. Normalmente necesitan alojamiento para algunas semanas, antes de lograr trasladarse, y los hoteles son demasiado caros para ellos. En Jordania el invierno es especialmente difícil, a causa del frío y a veces incluso la nieve. Hasta ahora hemos acogido a más de 35 familias, cada una de ellas constituida por personas con los mismos problemas, consecuencia de que se han visto obligados a dejar sus casas en poco tiempo. No se trata sólo de necesidades materiales y financieras, sino también sentimentales y espirituales. Necesitan que se les muestre el amor de Dios en su plenitud.

«Da algo, aunque sea poco, al que lo necesite».

El centro OLOPC es un puente que, con medios humanos, hace llegar a las personas necesitadas la gracia de Dios. OLOPC se fundó como una casa para personas discapacitadas, cada una de las cuales tiene sus habilidades, sus talentos y sus dones. OLOPC es también una escuela en la cual se educa a las personas a la vida y a la comunión; es una iglesia de hermandad y amor entre las comunidades y los credos. OLOPC es una casa abierta a todos y, por este motivo, estos huéspedes sirios son bienvenidos.

El beato Juan Pablo II decía «¡No tengáis miedo! Abrid de par en par las puertas a Cristo». Este es el mensaje que llega a estas familias sirias, a todos los demás refugiados sirios, y que nos llega a nosotros: «Abrid vuestro corazón al amor de Dios. En Él encontraréis un misterio de amor. Amad a Dios, servid a Dios; todo está aquí (Santa Clara de Asís).

OLOPC expresa su agradecimiento y su gratitud a todos los amigos que nos han ayudado a mantener abierto el Centro para nuestra misión humanitaria, originariamente a favor de los hermanos y hermanas con discapacidad y ahora de nuestros nuevos amigos sirios. «Da algo al necesitado, aunque sea poco, porque no es poco para quien no tiene nada. Nada es poco para Dios, si hemos dado lo que podíamos dar (S. Gregorio Nacianceno).

Debemos tratar de mostrar, con el testimonio y la comunión, que somos una única Iglesia católica y apostólica.

Fuente: OASIS