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Posted on 6 Mar 2013 in Diócesis, Noticias de la diócesis

Emocionante celebración en reconocimiento de Benedicto XVI en Nazaret

Emocionante celebración en reconocimiento de Benedicto XVI en Nazaret

Nazareth-BXVI-article-300x225GALILEA.- Por invitación del patriarca Twal, muchas parroquias de Tierra Santa organizaron el jueves, 28 de febrero de 2013, un tiempo de oración por el papa Benedicto XVI. Crónica de la celebración en la basílica de la Anunciación, presidida por Mons. Marcuzzo.

Casi todas las parroquias de Tierra Santa habían previsto, para la noche del 28 de febrero de 2013, una iniciativa de oración especial por el papa Benedicto XVI, para acompañarlo en sus últimas horas de pontificado y despedirlo ante su retiro a una vida de oración. El patriarca Twal, a través de la Secretaría de la AOCTS había invitado a los párrocos y responsables religiosos a tomar una iniciativa adecuada ante este momento histórico. Los vicarios patriarcales, a su vez, enviaron una circular detallada para las instituciones católicas, y las comunidades parroquiales y religiosas.

Casi todas las parroquias respondieron a la invitación y organizaron un momento de oración o reflexión, de acción de gracias y comunión espiritual con el papa Benedicto XVI. Algunas organizaron un triduo (un día una conferencia día, otro día el rosario, el tercer día una hora de adoración); otras, peregrinaciones relacionadas de forma especial con san Pedro y sus sucesores. Casi todas las comunidades organizaron una misa de acción de gracias en la tarde del 28 de febrero.

Nazaret: admiración, reconocimiento y recuerdo de la peregrinación

El párroco y el padre guardián, P. Amjad Sabbara y P. Ricardo Bustos, OFM, respectivamente, organizaron una solemne celebración litúrgica de acción de gracias e invitaron al vicario patriarcal latino, Mons. Marcuzzo, a presidirla y predicarla.

La celebración, muy sencilla en sí, fue conmovedora. Los participantes compartían de forma espontánea una nota dominante: la admiración agradecida. La emoción se vio favorecida también por los símbolos que el H. Sinisa, sacristán de la basílica, había tenido en cuenta y que recordó la peregrinación de Benedicto XVI a Nazaret: la casulla que vistió el obispo era la misma que el Papa utilizó en Nazaret el 14 de mayo de 2009, y que dejó en el santuario. Una estatua de la Virgen se situó junto al altar, como pedía el Papa sistemáticamente en todas sus misas; al lado de la estatua, se puso un lucernario, regalo del Papa para la gruta de la Anunciación, sobre la que el obispo encendió una vela. La sede litúrgica fue la que el Papa empleó en Nazaret en 2009. Un gran cartel, el mismo que dio la bienvenida al Papa en 2009, se ubicó en un altar lateral, con la palabra GRACIAS escrita en varios idiomas.

En la homilía, Mons. Marcuzzo presentó, a grandes rasgos, el pontificado del papa Benedicto XVI: las encíclicas, las cartas pastorales, los sínodos de obispos y las exhortaciones apostólicas, los grandes viajes apostólicos (24 por el mundo + 40 en Italia) y, en especial, su peregrinación a Tierra Santa y Chipre, los años particulares como el Año Sacerdotal y el Año de la Fe, los pasos dados a favor de la unidad de la Iglesia y el diálogo interreligioso, los grandes retos a los que tuvo que hacer frente. Destacó de forma especial su amor por Tierra Santa y Oriente Medio, demostrado con su peregrinación a Tierra Santa, el Sínodo de los Obispos para Oriente Medio, el viaje al Líbano 2012 y la exhortación apostólica “Ecclesia in Medio Oriente“. El obispo precisó el punto central y luminoso de todo su pontificado en el “servicio de la verdad“, fiel a su lema papal: “Cooperatores veritatis“. Emerge de este perfil general de su pontificado la «figura de un gran papa, de un papa sabio y santo, fiel y emprendedor, humilde y valiente».

Al final de la misa, un poco antes de las 20:00 horas de Roma, hora final del pontificado, un gran aplauso de los fieles quiso expresar al Papa la gratitud, el amor y la admiración de los fieles de Nazaret por todo lo que Benedicto XVI había sido y había logrado.

Un asedio de peticiones

Otro episodio muy llamativo caracterizó la celebración. Tras la misa, muchos fieles se acercaron al obispo para expresarle un montón de peticiones: escriba al Papa que lo queremos mucho; dígale que no nos olvide; diga al Papa que venga a vernos ahora que está más libre; escríbale que no olvide Tierra Santa y rece por nosotros; y muchas, muchas otras cuestiones, intercaladas con la expresión árabe Yayish al-Baba (¡viva el Papa!) o con el rítmico «Be-ne-det-to».

Mons. Marcuzzo, al principio, respondió de forma convencional: in-sha-Allah, in-sha-Allah. Pero se quedó tan sorprendido con la cantidad de manifestaciones de afecto, con la insistencia y sinceridad de los fieles, que, cuando regresó a la vicaría, se sintió obligado a escribir inmediatamente al nuncio apostólico para comunicarle tales sentimientos de amor, confianza y admiración, expresados con sencillez y fuerza por los fieles de Nazaret.

Corresponsal en Nazaret. Fotografías de S.A.K.

(Traducción del francés por Daniel Berzosa López, OCSSJ)

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