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Posted on 27 Nov 2012 in Diócesis, Noticias de la diócesis

Mons. Lazzarotto entra de forma solemne en el Santo Sepulcro

Mons. Lazzarotto entra de forma solemne en el Santo Sepulcro

El nuevo nuncio apostólico en Israel y Chipre y delegado apostólico en Jerusalén y Palestina, Mons. Lazzarotto, hizo su entrada solemne en el Santo Sepulcro el lunes, 26 de noviembre de 2012, en presencia de dignatarios civiles y religiosos, y muchos sacerdotes, miembros de comunidades religiosas en Tierra Santa y algunos fieles.

Llegado a Tel Aviv el 22 de noviembre, Mons. Giuseppe Lazzarotto es el nuevo nuncio en Tierra Santa, nombrado en agosto pasado por Benedicto XVI. Sucede a su compatriota italiano Mons. Antonio Franco, retirado, quien ocupó el puesto desde 2006; pero que sigue siendo responsable del expediente relativo a las negociaciones entre la Santa Sede e Israel en materia de tributos y propiedades de la Iglesia en Israel. “Según una antigua tradición -como ha señalado esta mañana el custodio, padre Pierbattista Pizzaballa-,  al comienzo de su mandato, los líderes religiosos (y a veces, también, los civiles) vienen al Santo Sepulcro, en la basílica de la Anástasis, para recibir la bendición solemne y su mandato oficial”. El nuncio llega en un momento tenso y el patriarca no dejó de señalar que, del Santo Sepulcro, es de donde el nuevo nuncio podrá tomar “la energía y la fuerza para su futura misión en una ciudad que, hasta el presente, desea y busca la justicia, la paz y la reconciliación”. Y el patriarca le ha deseado que “el Señor resucitado sostenga cada una de sus etapas a lo largo del camino”.

Mons. Fouad Twal,  patriarca latino de Jerusalén, había invitado a los sacerdotes, comunidades religiosas y fieles de Jerusalén a asistir a la entrada solemne de Mons. Lazzarotto en el Santo Sepulcro. Los franciscanos de la Custodia abrían con las kawas una solemne procesión que siguió la ruta habitual: Patriarcado Latino, puerta de Jaffa y calles del zoco. Además de los jefes de las Iglesias católicas en Tierra Santa, acompañaron al nuevo nuncio los líderes de las otras iglesias cristianas. Muchos sacerdotes, religiosos y fieles participaron en la procesión y acompañaron al nuevo representante del Papa en Tierra Santa hasta la basílica del Santo Sepulcro.

Jerusalén necesita a Roma

Ante el más famoso lugar santo de los cristianos, los superiores de los conventos griego, franciscano y armenio, guardianes del Santo Sepulcro, dieron la bienvenida al nuevo nuncio ante las puertas abiertas. El custodio de Tierra Santa pronunció unas palabras de bienvenida después de que el nuncio honrase la Piedra de la Unción. En su discurso, el custodio lo ha animado en su nueva tarea: “Su misión, excelencia, no es simple. Su primera misión es sobre todo traernos la palabra de autoridad del apóstol Pedro, jefe de la Iglesia”. Y el custodio recordó que “Jerusalén necesita a Roma. Tenemos verdadera necesidad, nosotros, Iglesia Madre de Jerusalén, de la palabra del Santo Padre, que nos lleva a la verdad en la realidad de la vida. Si es cierto que todo empezó aquí, también es cierto que necesitamos a Pedro. Él nos muestra el camino, el modelo que debemos recordar, para que nuestro testimonio siga siendo creíble y nuestros ritos y tradiciones no se conviertan en recipientes vacíos”.

Hacer de Jerusalén un icono de la coexistencia y de la comprensión

A continuación, se cantó el Te Deum  como signo de la solemnidad de la ceremonia. Luego, el nuncio se situó ante el edículo y se proclamó el evangelio de la resurrección según San Mateo. Recibido por el patriarca latino de Jerusalén ante la Tumba de Cristo, el nuncio escuchó el discurso en inglés de Mons. Twal consciente de que “el trabajo de nuncio es fortalecer las relaciones entre la Iglesia católica local y la Santa Sede, y entre la Santa Sede y los diversos estados, en este caso, de Tierra Santa”, y que, también, “tiene una dimensión ecuménica y, sin duda, interreligiosa”. Tras el dato de que la comunidad cristiana en Tierra Santa representa menos del 2% de la población en una sociedad multicultural y multirreligiosa, el patriarca dijo que “en consecuencia, el diálogo es indispensable. Sentimos la necesidad de continuar con la llamada al diálogo interreligioso, una herencia que nos fue legada por dos grandes pontífices, el beato Juan Pablo II y Benedicto XVI”. Y, en un verdadero deseo de cooperación exitosa, el patriarca siguió diciendo al nuncio: “¡Atrevámonos a soñar con un trabajo activo para hacer de Jerusalén un lugar tranquilo y un icono de la convivencia y la comprensión! Juntos, podemos instar a nuestros pueblos y los responsables políticos a tomar la responsabilidad de nuestras diferencias en una diversidad reconciliada…”. El nuncio respondió a las palabras del hermano Pizzaballa y el patriarca expresando “su alegría de estar al servicio de Tierra Santa como peregrino de la paz, amigo de Dios y amigo de los fieles de Tierra Santa”. Mons. Lazzarotto explicó que, cuando el Papa le propuso esta misión en Tierra Santa, aceptó de inmediato y exclamó: “¡Cómo olvidar Jerusalén, la Ciudad Santa!”, al recordar -sobre todo- su paso por aquí, cuando sirvió en la Delegación Apostólica en Jerusalén al inicio de su carrera diplomática.

Al final de la ceremonia, el cortejo regresó al Patriarcado, de nuevo en procesión por las calles de los barrios de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Se ofreció una recepción en el salón del Patriarcado Latino en honor del excelentísimo señor nuncio.

Christophe Lafontaine

(Traducción del francés por Daniel Berzosa y López, OCSSJ)

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