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Posted on 24 Jul 2012 in Diócesis, Noticias de las parroquias

Kaytana 2012 – Cinco días de campamento de verano

Kaytana 2012 – Cinco días de campamento de verano

Este año, 72 niños y adolescentes, bajo la supervisión de 11 monitores adultos, participaron en el kaytana («campamento») anual para los jóvenes católicos de lengua hebrea, que tuvo lugar en Deir Rafat del 16 al 20 de julio de 2012.

Este año, el número de niños participantes en el kaytana anual de cinco días ha aumentado. Fueron 39 los niños de las comunidades parroquiales dela Vicaría de Santiago (6 de Jerusalén, 9 de Jaffa, 6 de Beer Sheva, 6 de Haifa, 3 de Nazaret y 9 de Tiberiades). Entre ellos, 8 adolescentes (entre 13 y 18 años) del grupo juvenil “Flor del Desierto” asistieron como ayudantes a los monitores. Los otros chicos, también católicos de lengua hebrea, eran 15 niños de diferentes comunidades maronitas libanesas, que se extienden por todo el norte de Israel; 16 niños filipinos (14 de Jerusalén y 2 de Tel Aviv) y 2 niños africanos, estos 18 últimos hijos de trabajadores extranjeros. Los 11 monitores provenían de distintas comunidades parroquiales de la vicaría de Santiago: los padres David (vicario), Apolinary (Jaffa), Piotr (Jerusalén) y Gioele (Beer Sheva), el hermano Alberto (Jaffa), Benedetto (Jerusalén), Sinead (Tiberiades), Claudia (Jerusalén), Kirill (Jerusalén), Lonka (Jerusalén) y la hermana Camelia (de las comunidades maronitas libanesas). Además, Etienne, padre de dos chicos y médico, estuvo presente varias horas al día y siempre accesible.

Como todos los años, la gran diversidad de orígenes enriqueció la experiencia de estos cinco días de aventura común. La misma fe se compartía en una lengua común (el hebreo) y una misma sociedad (Israel) constituía el vínculo entre los chicos. De los 72 participantes, 27 lo hacían por primera vez.

El tema del campamento era: “Bendito eres tú” – nuestro hermano Jesús nos enseña la Torá. Todas las actividades durante los cinco días de campamento giraron en torno a las Bienaventuranzas. Todas las mañanas, el padre Neuhaus daba una lección en la que trataba no sólo de enseñar las palabras del sermón de las Bienaventuranzas, sino también inculcar el sentido de estas palabras, para que pudieran convertirse en un programa de vida. La actividades artísticas, dirigidas por el hermano Alberto, y musicales, animadas por Benedetto, también se centraron en este tema. Los niños aprendieron las canciones que contienen el texto de las Bienaventuranzas, y confeccionaron hermosos vitrales con la palabra hebrea “Ashrei” (Feliz). Estas actividades formaban parte de un programa que incluía la oración diaria por la mañana y la eucaristía. Además, cada día contaba con un tiempo para el deporte (a cargo del padre Piotr y Claudia) y los juegos (organizados por el P. Apolinary y el grupo de jóvenes asistentes). Una vez más, la gran atracción en este tiempo de calor fueron las piscinas instaladas en el patio.

El jueves, 19 de julio, el entero grupo de 84 (incluidos los padres de Benedetto, venidos desde Italia para ayudar a los voluntarios del campamento de Deir Rafat) visitó la cueva de estalactitas cerca de Beit Shemesh. Fue un momento de reflexión ente esta maravillosa belleza de la creación de Dios, escondida bajo la tierra. También supuso un breve respiro en el calor del día, ya que estos días se cuentan entre los más calurosos del año. Después de la Cuevade las Estalactitas, el grupo se dirigió a Beit Jemal, y pasó varias horas escuchando a las hermanas que hablaron de sus vidas dedicadas a la oración. La hermana Anne Bruna dio explicaciones a los niños, y respondió a muchas preguntas. Los niños vieron una película sobre la vida de las hermanas, y visitaron la iglesia. El almuerzo se llevó a cabo en medio de la tranquila belleza del monasterio. Esa noche, los niños se reunieron alrededor de una fogata; pudieron cantar, compartir sus experiencias buenas o malas y fundir los marshmallows en el fuego.

La última misa se celebró en honor del profeta Elías, pues era su fiesta; pero, como también era san Apolinar, el padre Apolinary celebró esta misa el día de su fiesta. Se rezó de forma especial por uno de nuestros jóvenes que comenzará su servicio militar a principios de agosto. Muchos padres nos acompañaron en la misa final, que fue una acción de gracias a Dios por la alegría de estar juntos y aprender a ser siempre mejores discípulos de Jesús.

Una vez más, las religiosas que viven y rezan en el santuario de la diócesis en Deir Rafat acogieron el kaytana de forma maravillosa. Nuestro agradecimiento especial a la hermana Corinne y sus hermanas; a Rab’a, la cocinera; a Serge y Brigitte, a Aldo y Rosaria, Ines, Shahaf y los demás. Gracias a ellos y a los voluntarios, que hicieron de este lugar un verdadero hogar para nosotros durante esos cinco días. Estamos impacientes por volver el año próximo…

Por último, debemos dar las gracias de manera profunda a nuestros generosos benefactores, que han hecho posible el campamento. En particular, damos las gracias a Kirche in Not (Ayuda ala Iglesia Necesitada), de Alemania, cuya ayuda generosa nos ha permitido organizar todas las actividades, que tanta alegría han dado a los chicos.

Fuente: Vicaría para los Católicos de Lengua Hebrea

(Traducción del francés por Daniel de Úbeda, OCSSJ)