Pages Menu
Categories Menu

Posted on 25 Jun 2012 in Noticias de la diócesis

Los sacerdotes del Patriarcado, de retiro en el Líbano

Los sacerdotes del Patriarcado, de retiro en el Líbano

LÍBANO.- Del 18 al 23 de junio, celebraron su retiro anual 22 jóvenes sacerdotes del Patriarcado Latino. El retiro se llevó a cabo en el Líbano bajo los auspicios de Mons. Shomali, obispo auxiliar de Jerusalén.

Los asistentes se retiraron en el convento de las hermanas de la cruz, en Jal el-Dib, situado entre Zalka y Antelias, sobre el mar. La semana se ha organizado en torno a conferencias, peregrinaciones y visitas. Todo estaba preparado y coordinado por el consejo presbiteral de Jerusalén-Amán. Intervinieron los padres Mansour Labaki, Fadi Tabet y Boulos Feghali. Los principales temas que se abordaron se refirieron al Año de la fe y la nueva evangelización. Debe tenerse en cuenta que la próxima reunión del Sínodo de los obispos sobre la nueva evangelización se celebrará en Roma, del 7 al 28 de octubre próximos. El Instrumentum laboris (documento de trabajo) de este sínodo se publicó en Roma el martes, 19 de junio.

Los sacerdotes también visitaron la sede del patriarcado maronita en Bkerké. El patriarca Bechara Raï los recibió y les impartió una conferencia sobre la nueva evangelización en Oriente Medio. Desarrolló la famosa idea del beato Juan Pablo II de que la evangelización tiene que ser “nueva en su ardor, sus métodos y expresiones”. En esencia, la nueva evangelización no debe ser nueva en cuanto a su contenido, sino en el plano de las formas. Para Mons. Shomali, que también habló sobre la relación entre la nueva evangelización y los sacerdotes: “La mejor manera de evangelizar se consigue mediante la alegría y el ejemplo de una vida santa”.

Peregrinaciones

Los sacerdotes pudieron recogerse también en varios lugares de peregrinación. En primer lugar, en la tumba de S. Charbel Makhlouf, monje libanés maronita, famoso taumaturgo por sus muchos milagros. A continuación, los sacerdotes pudieron rezar ante la tumba del beato padre Yacub Haddad, capuchino libanés. Y, también, visitaron el santuario de Betania Harrissa; donde se inauguró una enorme estatua de María, llamada “Nuestra Señora del Líbano”, en 1908. Tampoco dejaron escapar el santuario de Nuestra Señora del Mantara. El santuario tiene su origen en los Evangelios. San Marcos menciona en el capítulo 7, versículo 24, que Cristo abandonó Genesaret de Palestina y se fue a la región de Tiro y Sidón (la actual Saida) para predicarla BuenaNuevay sanar a los enfermos.La Sagrada Tradiciónnarra quela Virgenacompañó a su hijo en sus viajes a Tiro y Sidón. Sin embargo, se sabe que las mujeres judías no tenían derecho de entrar en las ciudades paganas. Y como Sidón era una ciudad cananea y, por tanto, pagano,la Virgen Maríaesperaba a su hijo en una cueva en Maghdouche; porque la calzada romana, que iba de Jerusalén a la costa libanesa, pasaba por este pueblo. Lo “esperaba” en la oración y el recogimiento; de ahí el nombre de Nuestra Señora de “la Espera”.

Los sacerdotes también aprovecharon su estancia en el Líbano para visitar las cuevas de Jeita y la ciudad de Jezzine, famosa por su alta cascada de más de70 metros, y la universidad jesuita. Jezzine es en la actualidad el principal enclave cristiano del sur del Líbano. Todos regresaron “entusiasmados”, según refirió satisfecho Mons. Shomali, que destacó, en particular, la “muy cálida” acogida que recibieron en el Líbano.

Christophe Lafontaine

(Traducción del francés por Daniel de Úbeda, OCSSJ)

Fotografías del padre Azzam Jasser