Pages Menu
Categories Menu

Posted on 7 Jun 2012 in Solemnidades, Vida litúrgica

Del Jueves Santo al Corpus Christi

Del Jueves Santo al Corpus Christi

JERUSALÉN.- «Como el sabor del Jueves Santo». Esto es lo que los fieles se han podido decir a la salida de la celebración del Corpus Christi, celebrada en la mañana del jueves, 7 de junio de 2012, en el Santo Sepulcro, sesenta días después de la Pascua de Resurrección.

El día del Corpus Christi (fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo), como el Jueves Santo, honra de una manera muy especial el misterio eucarístico. En la homilía del Corpus Christi de 2011, el Santo Padre volvió a la inseparabilidad de estos dos días litúrgicos: «Mientras que en la noche del Jueves Santo se revive el misterio de Cristo que se entrega a nosotros en el pan partido y en el vino derramado, hoy, en la celebración del Corpus Christi, este mismo misterio se presenta para la adoración y la meditación del pueblo de Dios, y el Santísimo Sacramento se lleva en procesión por las calles de la ciudad y de los pueblos, para manifestar que Cristo resucitado camina en medio de nosotros y nos guía hacia el reino de los cielos».

La santa misa, celebrada ante la tumba de Cristo esta mañana, ha estado presidida por Mons. Marcuzzo, vicario patriarcal en Nazaret, y ha reunido a unos 200 fieles. En su su homilía, el obispo se refirió en particular al Congreso Eucarístico de Dublín, que lleva por tema «La Eucaristía, comunión con Dios y entre nosotros». Subrayó que esta cuestión es «a la vez muy antigua y muy nueva». También anunció que una delegación de cristianos de Tierra Santa viajará al congreso, que tendrá lugar a partir del 10 al 17 de  junio. Por otra parte, Mons. Marcuzzo se refirió a «los próximos acontecimientos eclesiales de primera importancia: los 50 años de la apertura del Concilio Vaticano II y del sínodo para la nueva evangelización en octubre». Luego, antes de felicitar a los sacerdotes, añadió que «para nosotros, la especificidad de esta fiesta radica en la renovación de nuestro compromiso de vivir la comunión en nuestras comunidades, nuestras familias, dentro dela Iglesia, entre iglesias y todas las religiones y culturas de nuestra querida Tierra Santa. La comunión es vivir con los otros, para los otros y en los otros».

Como en todas las fiestas solemnes en el Santo Sepulcro, la liturgia ha concluido con una procesión alrededor de la tumba de Cristo. Hoy, como el Jueves Santo, se ha llevado en procesión al Santísimo Sacramento; mientras los fieles cantaban himnos eucarísticos, sobre todo, los escritos por santo Tomás de Aquino, como el Adoro te devote y el Pange lingua. Mons. Marcuzzo ha bendecido a los fieles tres veces con la custodia.

En este día solemne del Cuerpo y la Sangrede Cristo, en torno a la tumba vacía del Señor Jesús, el único que da la paz (cf. Jn 20), los fieles han rezado por todas sus intenciones. Pero, también, por las dela Iglesiay, en particular, por la paz, la paz en Tierra Santa.

Louis-Marie de Linage

(Traducción del francés por Daniel de Úbeda, OCSSJ)

 Álbum picasa (29 fotografías)