Pages Menu
Categories Menu

Posted on 25 May 2012 in Cultura, Política y sociedad

Descubrimiento arqueológico sobre la Belén bíblica

Descubrimiento arqueológico sobre la Belén bíblica

La Autoridad israelí de Antigüedades anunció el 23 de mayo de 2012 un descubrimiento de especial importancia para la ciudad de Belén.

El objeto de 1,5 centímetros, es una especie de esfera de arcilla, datada en el periodo del primer templo judío (1006-586 a. C.) y lleva el nombre de la ciudad de Belén. El descubrimiento constituye la primera evidencia arqueológica de la existencia de Belén en este periodo. «Es la primera vez que el nombre de la ciudad aparece fuera dela Biblia en una inscripción del período del primer Templo Judío, lo que prueba que Belén era una ciudad en el reino de Judea y posiblemente de un periodo anterior», señaló Eli Shukron, director de las excavaciones de la Autoridad israelí de Antigüedades.

Trazado en escritura hebrea antigua en tres líneas, el sello lleva las palabras «Bat Lechem» (el nombre antiguo de Belén). El nombre de Belén es bien conocido en la Biblia.Aparece por primera vez en el libro del Génesis como el lugar donde fue enterrada la mujer de Jacob: «Raquel murió y fue sepultada en el camino de Efrata, esto es, Belén» (Gn 35, 19). Belén se cita otras 40 veces en las páginas siguientes. «Los historiadores, por la etimología del nombre, remontan la existencia de este lugar a la época pre-bíblica», dice J.B. Humbert, arqueólogo de la Escuela Bíblica y Arqueológica Francesa de Jerusalén. Sin embargo, la región de Belén nunca se ha beneficiado de excavaciones arqueológicas importantes y ninguna pieza hasta ahora justificaba su existencia. De ahí la importancia de este descubrimiento.

Según los arqueólogos israelíes, el sello forma parte de documentos fiscales enviados desde Belén al rey de Jerusalén, en el marco del sistema fiscal de ese reino en los siglos VII y VIII antes de Cristo. La pieza se ha encontrado en los trabajos de excavación de la Ciudad de David, situada fuera de las murallas de la ciudad vieja de Jerusalén.

Amélie de La Hougue

(Traducción del francés por Daniel de Úbeda, OCSSJ)