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Posted on 18 May 2012 in Solemnidades, Vida litúrgica

Solemnidad de la Asunción – Homilía de san Cirilo de Jerusalén

Solemnidad de la Asunción – Homilía de san Cirilo de Jerusalén

La solemnidad de la Ascensión se celebró ayer en Jerusalén y en muchos países. También este domingo se celebrará en otros muchos países, entre ellos, España. Con tal motivo, se ofrece un extracto de la homilía de san Cirilo de Jerusalén a propósito de la Ascensión del Señor:

La Ascensión

El ordenamiento de la doctrina de la fe ya nos advertía de que habláramos también sobre la ascensión… Pues sabes que la fe enseña que creas en aquel «que resucitó al tercer día, y ascendió a los cielos y está sentado a la derecha del Padre». Creo que recordarás lo que expusimos, aunque, sin demasiada insistencia, te haré memoria de lo que dijimos. Acuérdate de que en los Salmos está escrito claramente; «Sube Dios entre aclamaciones» (Sal 47,6). Las Potestades divinas clamaban unas a otras: «Puertas, levantad vuestros dinteles» (Sal 24,7), etc. Téngase en la mente el otro salmo: «Tú has subido a la altura, conduciendo cautivos» (Sal 68,19). Y acuérdate del profeta, que dice: «El que edifica en los cielos sus aletas moradas» (Am 9,6). Y todas las demás cosas que ayer se dijeron a causa de las contradicciones de los judíos.

Argumentos a favor de la posibilidad de la Ascensión

Pues cuando se han opuesto, juzgándola imposible, a la ascensión del Salvador, acuérdate de lo que se dice de la traslación de Habacuc (Dan 14,33-39). Pues si Habacuc fue transportado por el ángel cogiéndolo por los pelos de la cabeza, mucho más el Señor de los profetas y de los ángeles, subiendo en una nube desde el Monte de los Olivos, pudo preparar su ida a los cielos y por su propio poder. Retén también en tu mente otras cosas semejantes, teniendo en cuenta que la grandeza es del Señor, que hace tales maravillas: aquellos eran llevados y éste es el que «todo lo sostiene» (cf. Hebr 1,3). Recuerdas que Henoc fue trasladado (Gén 5,24), pera Jesús ascendió. Recuerda las cosas que ayer se dijeron de Elías: que Elías fue tomado en un carro de fuego (2 Re 2,11), pero el carro de Cristo fueron «los carros de Dios, por millares de miríadas»; y que Elías fue tomado al Este del Jordán (2,1 1.14-15) mientras que Cristo ascendió al Este del torrente Cedrón; que aquél ascendió «como hacia el cielo» (2 Re 2, 11 LXX) pero Jesús lo hizo «al cielo»; y que el primero había dicho a su discípulo que le daría dos partes de su espíritu39, pero Cristo ha concedido a sus discípulos una participación tan grande en la gracia del Espíritu Santo que no lo posean sólo para ellos, sino que también por la imposición de las manos lo otorguen a los que creen en él (Hech 8,14-17).

San Cirilo de Jerusalén, Catequesis XIV: Resurrección y Ascensión de Jesucristo

Fuente del extracto: Mercabá