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Posted on 24 Apr 2012 in Diócesis en el extranjero, Iglesia

Mons. Celli: «Jamás silenciar la verdad del hombre»

Mons. Celli: «Jamás silenciar la verdad del hombre»

Beirut – Hoy, 20 de abril, el seminario sobre comunicación social para Oriente Medio toca a su fin. Antes de elaborar la declaración final, Mons. Claudio‑Maria Celli, presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales regresa repasa estos cuatro días de coloquios. Para él, lo primero que deben hacer las iglesias católicas de Oriente Medio es comunicar la verdad del hombre.

1. ¿Se han alcanzado los objetivos del seminario?

La idea de este seminario fue promover una reflexión entre los obispos de Oriente (con sacerdotes y laicos) sobre la importancia y la necesidad de asegurar una posición concreto y activa en las áreas de la comunicación.

Personalmente, no tengo ninguna solución, salvo aconsejar que todo lo que se ha discutido y es necesario y posible se lleve a cabo con un verdadero plan estratégico. Este seminario solo es un primer paso.

Por otro lado, creo que, de este seminario, se sigue una toma de conciencia de que las iglesias trabajen juntas. Aquí, en Oriente Medio, se mide toda la riqueza de las historias, la vida de las iglesias, de las tradiciones litúrgicas. Y hay que ver cómo colaborar.

2. Para usted, ¿cuáles son los desafíos en materia de comunicación de las iglesias de Oriente?

Su primer desafío es común a todas las iglesias del mundo: testimoniar al Señor en el contexto propio de cada una. Nótese que la comunicación es, ante todo, testimonio.

El segundo desafío de las iglesias católicas de Oriente es «no tener miedo». El Señor no dijo que nos haría la vida fácil, nos dijo: «Estoy con vosotros». Jesús usó con sus apóstoles en varias ocasiones la palabra «valor». Esto tiene un profundo significado en la vida dela Iglesiaen general y, hoy, de manera muy especial, parala Iglesiaen Oriente.

El tercer desafío es hacer todo lo posible para comprender el lenguaje de las nuevas generaciones. Su lenguaje es numérico, digital y ¡es capaz de suscitar revoluciones!

El cuarto desafío que veo concierne a la formación de los seminaristas y sacerdotes para que entiendan lo que significan la comunicación y la información.

Por último, en quinto lugar, está claro que la situación política en el Medio Oriente determina la forma de comunicar. Pero quiero decir quela Iglesiano va a tomar resoluciones políticas. Su misión es decir la verdad del hombre, esto es, su dignidad en tanto que ser humano. Las iglesias de Oriente Medio tienen la tarea de recordarla en sus respectivos países, allí donde se viole la libertad, allí donde no se respete siempre a los hombres y las mujeres.

3. ¿Cómo puede ayudar Roma a afrontar estos desafíos?

Debo recordar, en primer lugar, que este seminario ha consistido en una reflexión común del Consejo de Patriarcas Católicos de Oriente y el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. Esto es un signo concreto de colaboración. Por nuestra parte, siempre estamos dispuestos a compartir nuestra experiencia. Pero quiero subrayar que, después de esa reunión, corresponde a las iglesias locales tomar las iniciativas que correspondan a la realidad socio-política de sus países.La Iglesiaes universal y esta colaboración traspasa las fronteras. En este punto, recuerdo que el consejo que presido representa al Papa y que uno de sus deseos es promover esta clase de encuentros. Por otro lado, también creo que los patriarcados se beneficiarían si trabajasen juntos. Esta imagen de colaboración entre Roma y Oriente debe conducir a una cooperación los diferentes patriarcados.

4. Según usted, ¿cuál es el lugar de Tierra Santa como instrumento de evangelización y de paz?

Tierra Santa tiene de particular que esla Iglesia Madre.Nuestras raíces están allí. Tierra Santa atrae de hecho hacia sí todas las miradas. Por ello, creo que debe responder a una vocación de ser testigo, sin ambigüedad. Piénsese en las otras iglesias en el mundo que miran este vínculo sagrado con la tierra de Jesús. Sí,la Iglesiaen Jerusalén lleva en sí el anuncio dela Salvacióny no nos olvidamos de los cristianos y de las comunidades en las que viven para que Tierra Santa no se convierta en un museo, sino que sea una realidad eclesial muy viva para las demás iglesias del mundo.

Entrevista de Christophe Lafontaine

(Traducción del francés por Daniel de Úbeda, OCSSJ)