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Posted on 3 Apr 2012 in Solemnidades, Vida litúrgica

15.000 católicos con palmas en sus manos

15.000 católicos con palmas en sus manos

JERUSALÉN.- Unos 15.000 católicos participaron en la procesión del Domingo de Ramos en la tarde del 17 de abril. Debe destacarse que muchos cristianos palestinos de los Territorios Ocupados pudieron unirse a la multitud que recorrió la distancia desde el monte de los Olivos hasta la Ciudad Vieja. Un desfile de fervor, color, calor humano y sol. Reportaje fotográfico.

 

La procesión conmemora la entrada del Señor en Jerusalén, cuando fue aclamado por una multitud que agitaba palmas. Dos mil años después, agitando palmas y ramas de olivo, la multitud partió de la iglesia de Betfagé hasta la iglesia de Santa Ana. La tradición afirma que la piedra que se encuentra en el santuario de Betfagé sirvió a Jesús para montar en el pollino.

Un hecho reseñable de este año es que muchos cristianos palestinos de los Territorios Ocupados se han podido unir a sus hermanos de Jerusalén y de todo el mundo. Como es sabido, los cristianos palestinos de Cisjordania y Gaza necesitan un permiso de entrada a Jerusalén. Según la agencia de noticias francesa AFP, el portavoz de la policía de Jerusalén, Shmulik Ben-Ruby, estimó el número de peregrinos en 15.000. El año pasado fueron 10.000. Cada parroquia palestina (Jenin-Taybeh, Zababdeh, Bir Zeit, Ramala, Nablus, Beit Sahour- Beit Jala…, en especial) exhibía un cartel que indicaba la distancia que las separa de Jerusalén y la palabra «Palestina».

A la llegada de la procesión, el Patriarca, en un breve discurso, agradeció a los fieles y peregrinos venidos a Tierra Santa su participación en la larga procesión. Los invitó a releer sus vidas a través de la actitud de los personajes que entran en escena en el relato de la Pasión. A continuación, el Patriaca pidió al Señor que «nos bendiga a todos para darnos la paz que necesitamos urgentemente en nuestros corazones y, sobre todo, en esta Tierra Santa». Junto a María, Mons. Fouad Twal expresó su oración, junto a Ella que acompañó a «nuestro Señor durante su vida en la Tierra».

Christophe Lafontaine

 (Traducción del francés por Daniel Berzosa y López, OCSSJ)

 


Reportage Photos d’Andres Bergamini